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24.11.11

Finalmente llegó mi noche

13  de Julio de 2011

Ya no recuerdo esos días en los que salía el sol, me he olvidado de los colores, de los reflejos, de algunos animales. Aquí, cuando es de noche todo parece mas arduo, como todos los años me invade la duda de saber si podré o no cumplir con mi tarea. Estos 6 meses de luna siempre se me hacen interminables, el frío es más frío y aquí a TODOS les cambia el humor.
A veces siento que hay mucho peso sobre mis hombros, mucha fé puesta mi. Nadie comprende que soy solo un ser humano que también se puede equivocar.
En estos tiempos melleno de melancolía me es díficil pensar en todos aquellos que sueñan con migo y esa luna me lo hace recordar todas las noches. Muchas veces dudo si puedo seguir.
El cartero se retrasó un día, y ya cambió todo, el estres subió un 100 por ciento y la verdad nose si lo solucionaremos, aunque se, yose, que cuento con los mejores y mas leales empleados pero ver el sudor y el cansancio en sus caras me agobia.
La noche parece infinita como pararece esta mala racha. Espero que esta luna no e quede para siempre, a veces pienso que podría llegar a pasar y justo cuando estoy por enloquecer sale el sol.
No se confundan yo amo lo que hago, lo que soy, pero estar aquí tan solo  con tan acompaniado al mismo tiempo me pesa. Tengo el poder de conseguir millones de sonrisas en un segundo pero al mismo tiempo de probocar la tristesa mas triste en otro... espero poder continuar los siguientes meses de luna, espero que mis nimales no enloquescan, espero cumplir mi misión.

Santa

21.11.11

Escape

El sol había desaparecido en el horizonte, y con él se había llevado todo dejo de cordura que pudiera haber sobrevivido en la mente de Astrid.
La jóven caminó por el parque las últimas cuadras que la separaban de su antiguo hogar. Sabía que la casa estaría vacía y aprovecharía para buscar un par de cosas allí. Al llegar al viejo portón blanco buscó el manojo de llaves dentro de su morral, mas su falta de paciencia la impulsó a saltar la verja con agilidad e intentar entrar de otro modo. Se internó en la oscuridad del pasillo y tanteó las ventanas en busca de alguna abertura; no se sorprendió al lograr abrir el ventanal del fondo con tan solo un leve empujón y entró en seguida, pensando que un día desvalijarían la casa y se dio cuenta de que aquello no le importaba, ya no vivía allí. Buscó el interruptor más cercano y lo apretó a tientas para que la luz blanquecina de los tubos de la cocina iluminara el ambiente.
El desorden predominaba ante la mirada clara de Astrid, que veía todo con naturalidad, como si nunca se hubiera ido. Sobre la mesada, junto a muchos trastos sucios, yacía una botella de cerveza abierta que enseguida quedó vacía, la joven se limpió los labios con el dorso de la mano con tranquilidad, la casa nunca había sido más pacífica. Sintió aullidos y se sorprendió al encontrar a su perro mordiéndole las botas al tiempo que lloriqueaba; ella lo alzó de inmediato al verlo, lo extrañaba demasiado y ese pequeño era lo único que rescataba de su viejo hogar.
-No tengo forma de sacarte de esta pocilga, sino sabes que lo haría.-Le dijo acariciándolo mientras volvía a dejarlo sobre el suelo.
El can la siguió hasta su viejo cuarto, donde todo seguía como Astrid lo había dejado -o aún más desordenado, le pareció-. Contempló su demacrada figura en el polvoriento espejo por unos segundos y decidió pintarse las uñas de negro mientras meditaba sobre qué hacer esa noche. De inmediato se le ocurrió que si iba a echar todo por la borda, lo mejor era hacerlo bien.
Encendió el último cigarrillo del atado y le mandó un mensaje nerviosa, aunque sabía que él iba a contestarle y que jamás se perdonaría el haber cedido de esa forma. La respuesta llegó de inmediato a su destartalado celular, llenando su cuerpo de adrenalina.
Astrid revolvió la montaña de ropa que había sobre su cama desnuda, goteando todo el cuarto con su cabello recién lavado. Eran las 9.30, muy temprano, pensó, pero no veía la hora de irse de allí. Se puso un par de medias desgarradas que encontró bajo la cama, un short de jean gastado y deshilachado, una remera holgada color ocre que le dejaba un hombro pálido al descubierto y sus botas negras de siempre. Arrastró por su boca un labial rojo que había encontrado entre las cosas de su mamá y se lo guardó en el morral, delineó sus ojos y sacó lo mejor que pudo de sus viejas sombras negras para completar el maquillaje nocturno. Se revolvió el cabello ondeado hacia un costado, contenta con la nueva tonalidad platinada con la que su amiga la había teñido ese mismo día. Guardó una remera cualquiera en su morral, buscó algo de dinero en el cuarto de su madre, que también se guardó y se llevó un paquete de cigarros de su padrastro sintiéndose poderosa al quitarle por lo menos algo de todo lo que él le había sacado a ella. Buscó en la heladera una lata de cerveza y la abrió mientras se despedía de su perro.
-Voy a volver a buscarte, te lo prometo.-le juró a su amigo, que lloriqueó al observarla salir por la ventana.

Astrid caminó con parsimonia, disfrutando la brisa primaveral de aquella noche y dándole un par de tragos a la cerveza que se había agarrado de la casa. Se sentó a escribir un mensaje con los últimos centavos que le quedaban de crédito 'Ya estoy, pasá cuándo quieras.' le envió con una sonrisa pícara en los labios rojos. Un par de chicos se le acercaron y le gritaron mientras caminaba las restantes cuadras que la separaban de la autopista, mas Astrid siguió su camino sin distracciones, sintiendo con cada respiración el sabor de aquella noche, el sabor de la rebeldía, de una etapa abandonada, de la liberación. Al llegar al bajoautopista, se sentó en el cordón de la vereda y contempló el pasar de los autos mientras se fumaba un cigarro y jugaba a abollar la latita de cerveza con el pie. Con la mirada perdida se lo imaginó bajando del auto, abriéndole la puerta, sonriéndole de costado, como a ella le gustaba... Astrid no pudo evitar soltar una sonrisa al tiempo que expulsaba el humo del cigarro de sus pulmones. Mientras miraba las luces de la calle se preguntó si le gustaría su cabello rubio, su arito en la nariz... hace casi tres meses no se veían y ella se odiaba por perdonarlo, pero en el fondo se reconoció un poco masoquista... sabía que iba a dolerle pero añoraba con todo su ser una noche más con él.

Un auto negro paró junto al cordón y la puerta del acompañante se abrió, era él. Ella tiró el cigarrillo y exhaló con parsimonia el humo que quedaba en su cuerpo mientras entraba al vehículo. Dentro del auto se aspiraba su olor, una mezcla a cigarrillo y perfume que a la rubia siempre le había parecido mágica. Lo miró... estaba perfecto, o por lo menos estaba perfecto para ella... Su pelo estaba cambiado, tenía un corte distinto que le sentaba muy bien, la campera de cuero era su sello personal y a Astrid le hizo acordar la cantidad de noches que ella se había cobijado bajo esa campera; y ni hablar de sus ojos, que más azules que nunca destellaban bajo las luces de la ciudad.
-Te extrañaba.-Le dijo él sobre su cuello con un suspiro mientras aspiraba la escencia de la chica, haciéndola desfallecer. Él la admiró de más lejos, midiendo su reacción y le dedicó una sonrisa tímida antes de arrancar el auto.
Astrid sonrió al escuchar a los Ramones en el reproductor del auto y admiró el paisaje pasar por la ventanilla. Esa sensación de libertad volvió a envolverla, la noche recién comenzaba.

La mirada que me llama

El sol decía su ultima palabra Adiós.  Cuando la luna iluminaba a las primeras personas que veía. Enriqueciendo aun mas aquellas miradas esperanzadas y alguna que otra enamorada. Que lograba llamar mi atencion.
Siempre podia lograr que me enamorase de personas con ojos negros o marrones solo porque me facilitaban ver mas claramente el reflejo de la luna. Nada mas bello que ella. Noche tras noche cuando salia aquella hermosa luna me hacia fantasear miles de cosas, y mi unica esperanza era que jamas desapareciera de mi vista. Los dias que no aparecia temia que algo la haya hecho enfurecer pero mis lagrimas derramadas por ella eran utiles. Lograba que tarde o temprano volviera a mi vista. 
 Amaba la lluvia pero detestaba que tapara lo unico que amaba. Lo unico que me despejaba de mi realidad.. Lo unico que lograba que fantasee sin que nadie lo sepa y que por un par de horas fuera feliz. Mi estacion favorita es el invierno solo por ella. Solo por la luna.
 Se que mi amante es ella y jamas me abandonara ( durante mucho tiempo) se que siempre volverá..




                                                                          Lihuen.

dancemos esta noche!!!

Mirame.. estoy aquí,en la oscuridad,siento tu respiración,tu calor; El corazón me empieza a latir como tambor al sonar!te siento tan lejos de mi..me dan ganas de acariciarte,no te escondas,NO TE ESCONDAS!.. que esta noche es nuestra,esta noche es para bailar,soltar toda nuestra ira ,nuestro dolor a travez del cuerpo ,mirarte danzar,y danzar yo junto a ti! hoy la luna nos mira,espera ver un show , un show que nosotros vamos a interpretar ,la luna desde lo mas alto, allá..en el oscuro cielo, es el único espectador,y es testigo de lo que hoy va a pasar,no tengas vergüenza.. suéltate!!! expresatee!! anímate a todo lo que puedes,a todo lo que quieres y no a lo que debes hacer... no te reprimas!!!noooo!!! yo te quiero ver feliz,y la luna con su rostro sonriente lo dice todo! ahora  descubramos que es lo que tiene que pasar y que es lo que queremos que pasee YAAA!!! así que dejemos nos de palabras y vayamos a la acción!al placeeerr de descubrir estoo que nos pasaa!! y saquemos nos todas nuestras dudas con un simple danzar! que estas tan lindo esta noche,y estooo... ¿porque dejarlo pasar?                                                                                                                                                              
                                                                                                                  lailet!

19.11.11

Le Minuit.

La noche puede tener distintos conceptos, puede referirse a varias cosas y que la gente haga sus distintas actividades, la noche es amplia, es grande y hermosa para mi gusto. Es mi punto de encuentro y de relajación, a pesar de que esté en otros espacios y encuentros con otros seres, la utilizo para verla y hablarle, siempre espero ese momento para encontrarla tan deslumbrante en ese mar tan negro y tan extraño en el que muy pocos han podido navegar. Es una luz redonda y grande que brilla con su gran esplendor y grandeza, habla por si sola a pesar de que sonidos no produzca. Pero produce muchas sensaciones, se llena de colores e imágenes, me hace ver tus ojos en el cielo, me hace sentir que te tengo tan cerca, que puedo girar y abrazarte, que puedo sentir nuevamente tu aroma, verla a ella me transporta para verte a vos, imaginar que estás haciendo y si estás en algún lugar asombrándote de la misma belleza que me asombro yo, conectándonos de alguna u otra manera. La noche es el momento en el que el telón negro se posa sobre el cielo, en el que muchos visten los colores de esta, en el que otros deciden resaltar y vuelan con sus brillos, en el que otros deciden salir a explorarla, otros explorarse, la noche, para mí, es el momento para encontrarte.


Julieta.

17.11.11

Popurrí

La noche. Ese momento del día que disfruto para descansar. No soy una criatura nocturna, amo dormir en mi cama tapadita, y a eso de las 11 ya me empieza a derrotar el cansancio. Aún así, las noches son mi momento para escribir, en la tranquilidad de mi habitación, el silencio, la luz tenue del velador...
La noche esconde penas y pecados. Tantas veces fue mi cómplice en tiempos de tristeza. La noche no delata, esconde en la oscuridad. Es refugio para los que no quieren llorar en público. Puede presenciar insomnios incontrolables, ronquidos o salidas furtivas. Es amiga, pero puede ser traicionera en los peores momentos. Me trae principalmente malos recuerdos.
Quizás el motivo por el que prefiero el día es que en la noche no gozo de plena libertad para andar a mi antojo como cuando está el sol, y debo admitir que me asustan algunos de sus secretos. Me gustan más los paseos al aire libre y las tardes de mates con amigas. Sin embargo, disfruto de algunas noches de libertad, caminar por las calles tranquilas iluminadas por los autos...
La noche nos invita a reflexionar, y yo siempre le digo que sí.

(un poco de lo que la noche despierta en mí, sin coherencia, sin explicación más que esta).

16.11.11

Solo esperamos una mas

"La noche sugiere, no enseña. La noche nos encuentra y nos sorprende por su extrañeza; ella libera en nosotros las fuerzas que, durante el día, son dominadas por la razón..." Brassaï
Por fin el ultimo rayo de sol huía de las calles que nos rodeaban por miedo a lo que podrían mostrar, era nuestro tiempo el mundo era nuestro por tan solo unas horas y lo aprovecharíamos como siempre. Comenzaban esos instantes donde todo lo bueno se pierde cuando caen las mascaras, la verdad es solo una simple ilusión y la palabra inoscensia jamas existio, cuando nuestros propios demonios salen a jugar y no luchamos por mantenerlos dentro nuestro, cuando nos liberamos con permiso de la luna, la única que marca nuestros pasos y nos guia a hacer cosas que quizas nos arrepintamos. No dormirnos pedíamos al tiempo para disfrutar los ultimos instantes de felicidad. Poco a poco el sol caprichoso se asoma, intentamos ocultarnos lejos de el donde nadie nos veria, pero fue envano cada vez la luz llenaba todos los rincones las mascaras comenzaban a aparecer la verdad se hacia cada ves mas evidente y el miedo de lo que pueda pasar volvia a nosotros, lo unico que nos quedaba era la esperanza de saber que en contadas horas todo volveria a ser como antes oscuro y podriamos encontrarnos en la libertad que nos daba la luna y las estrellas cada noche que pasaba. 
Lara



15.11.11

No fue una noche más.

El caminaba solo junto a la lluvia que la cubría con su humedad , mientras la obscuridad la asechaba y las luz de las estrella le iluminaban la mirada.Mirada la cual hablaba más que las palabras que deleitaban  su bella boca rojiza...
Así lo miraba ella a el aquel día pero solo contaba lo que sus sueños le decían y no terminaba de poder entender lo que en verdad ambos sentían esa noche.
Luego de meses ella no aguanto más el canto desaforado de su corazón enfervoricen de la gran locura que sentía por el ,y todo por tan sola una noche,miradas encontradas y una horas de amor ininterrumpido en esa habitación.
Ese día los consumió la pasión y el bailar de sus caricias.
Pero aun ella busca una respuesta,pero no tiene ninguna apuro en esperarlo.
                                                      Sofi.