Para mi el viento es solo un suspiro de las almas.
Vivas o muertas, tristes, alegres o enamoradas pero suspiros en fin. Algunas brisas seran mas frias y bruscas, esas que te despeinan hasta el apellido.
Un sacudon en otras palabra. Yo en cambio prefiero la estacion fria y una suave y suabesita brisa con un baile de colores verde naranja y rojo. La brisa enamorada
28.6.12
Lo se... creeme que lo se
vos no te das cuenta de lo que me importas
Claramente fue el puñal que termino de sentenciar mi destino. Como iba a no saber cuanto te importo? Si hay demaciadas pocas cosa que me importe tanto como vos? Si mi destino era quedar perdidamente loca por vos, lo lograste. Me tiraste a los limites que tanto me cuesta llegar de querer arriesgarme siempre un poco mas por vos. Me expongo al dolor sin temor alguno por el simple hecho de que el ahora lo vale. Vos vales mil besos y abrazos los cuales no pienso privartelos. Y si nuestros caminos dejaran de cruzarse alguna vez? Feliz dire que fue una ruta de la cual nunca me arrepentire de volver a pasar.
24.6.12
Una fría noche de Abril.
La luna llena se despedía de la noche y dejaba al oscuro cielo vacío de rastros de ella. El cielo era negro y profundo y estaba encantado con la compañía de las estrellas.Ese mismo cielo se veía reflejado en el inmenso río que tenía a mi derecha, sus aguas corrían tranquilas y acariciaban a las piedras que se interponían en su camino. El pasto en el que me encontraba sentada estaba húmedo y mojado por el rocío de la fría noche. Los sauces bailaban con la fría brisa y hasta algunas hojas de sus largas ramas llegaban a tocar el agua. Hacía mucho frío, era tarde y no había ninguna luz que me contagiara calor. Aparte de que hacía mucho frío, sentía un frío en el pecho que nunca sentí, por lo menos no en esa intensidad. Estaba abrigada e intentaba darme calor frotándome los brazos, pero aún así, no bastaba. En fin, yo estaba llorando, mis labios temblaban y sentía por mis mejillas caer frías gotas de mi llanto incontrolable. Mi cuerpo temblaba y la vista se nublaba debido a mis lágrimas. Estaba desconectada, podía ver al hermoso paisaje, pero no era capaz de sentirlo y apreciarlo. El sonido de su paz no llegaba amis oídos, solo escuchaba a una personas gritar y a otra llorar a gritos. Tenía miedo y este se estaba esparciendo por todo mi cuerpo. Se apoderaba de él y de mi alma. Empecé a soltar mi voz y a llorar. A llorar ese llanto que ni el mejor actor lo puede imitar. A llorar el llanto más sincero, aquel que proviene del más profundo dolor del alma. No me importaba la hora, el clima, si los árboles era lindos o si el agua era cristalina o si alguien me escuchaba, nada me importaba. Eran las 7 de la mañana de un amanecer de Abril, el sol no salía y yo estaba sola llorando y con un frío que comprimía el centro de mi pecho. Yo sabía que tenía que estar ahí, era la lección más difícil por aprender, pero aún así quería poder. Iba a poder. A pesar de que estaba congelada y devastada quería salir, quería salir corriendo, quería sentir calor, quería recibir un abrazo y romper a llorar con el, quería compañía, quería ayuda, necesitaba ayuda. Necesitaba ver el sol o su reflejo en la luna llena, quería una sonrisa, quería un "todo va a estar bien", quería que esos gritos e imágenes dejaran de repetirse en mi cabeza, quería irme, quería dejar de sentir ese maldito frío, quería que todo pare, quería que todo y que todos, pudiéramos estar bien.
Julieta.
21.6.12
tibio frio
el frio entro en las cabañas en los bosques en los bares y los clubes familiares! sin medir el tiempo,sin pedir permiso.. silencioso pero veloz el frio broto en todas partes,en nuestros cuerpos y en bellos lugares! gente a preparar chocolate caliente,cafe o unos buenos mates calentitos para seguir viviendo y combatir con alegria este largo frio! acompañados de amigos,duendes y amorios vamos a bailar para sentir el calor que sentiamos! y en algun momento se termina el frio y vendra el calor,pero depende de nosotros el como vivir cada epoca del año! que una simple molestia de la naturaleza no sea semejante para congelarnos y no dejar expresarnos! bella naturaleza! tiene miles de ventajas para mi y para ustedes tambien me imagino! gracias tibio frio!! por hacerme vivir los momentos mas lindos,ver las pelis mas hermosas!! y tomar cosas calentitas!!
17.6.12
Una llama que la abrigó del frío
Caminó las últimas dos cuadras que la separaban de su casa en paz. A pesar de la baja temperatura no tenía frío. La oscuridad de su calle había dejado de asustarla, simplemente se había acostumbrado a ella y la transitaba a paso tranquilo. En realidad, no quería llegar a su casa... No quería estar sola sin nada que hacer. Puso la llave en la cerradura y la hizo girar lentamente hasta que la puerta cedió. Prendió las luces y tiró su morral en el sofá con desgano. Definitivamente, lo que menos le trasmitía su casa era un sentimiento de "dulce hogar", le resultaba tan vacía desde que él se había ido... Los ambientes eran grandes y él se había llevado muchas de las cosas que los llenaban. La estufa estaba prendida pero sintió más frío que en la calle, la congelaba tanta soledad. En cambio afuera había movimiento, luces, ruido y gente que llenara y ocupara su mente, jamás se sentía sola en la calle.
Se preparó un café con leche y lo tomó en silencio, apoyada en la mesada sin siquiera haberse sacado todo el abrigo que llevaba. Escuchó el ruido del viento que golpeaba en las ventanas y no pudo evitar estremecerse. Bebió de un sorbo el café que le quedaba, apagó las luces, agarró las llaves y volvió a salir sin vacilar ni un instante.
Se sintió mejor a penas estuvo afuera. La noche, seca y cerrada le aportaban esa libertad que necesitaba para alejarse de toda esa madeja de recuerdos que la acechaba entre las paredes de su casa. En la calle el frío le golpeaba la cara y se escurría entre sus pestañas, pero se sentía bien. Se sentía bien hacer algo que la motivara y que no fueran actos que ya hacía por inercia -como dormir o alimentarse- caminaba porque sus piernas estaban decididas a hacerlo, y no por deber. Ella quería estar allí, en ese lugar y en ese momento, y sabía que eso estaba ocurriendo por una razón y no por nada. Caminó varias cuadras con parsimonia, observando su barrio como si fuera la primera vez que lo recorría; nadie caminaba por allí pero igualmente se sentía segura. Llegó a la calle del boulevard -su preferida- y eligió el umbral de una casa antigua para sentarse a ver el tiempo pasar. Varios autos pasaron velozmente haciendo que Emi se estremeciera ante el rugido de los motores. Instintivamente, se llevó las manos a los bolsillos buscando refugio. Se planteó la idea de volver a su casa pero enseguida se dijo que prefería sentir frío afuera que en su propia casa. Repentinamente, una moto subió a la vereda y estacionó en un poste de luz cercano a ella. La conducía una chica, quien se bajó del vehículo y le dedicó una sonrisa cálida a Emi al verla sentada ahí. La joven tocó el timbre en la casa vecina y esperó. Un chico abrió el portón, la besó durante un rato y la hizo pasar. ¿Es que acaso el mundo tenía que refregarle su soledad? Se preguntó Emi mientras paseaba sus ojos sobre la moto. No era una moto ostentosa ni imponente, sino más bien chiquita y medio desvencijada. Se imaginó conduciéndola y le resultó una visión imposible, que le provocó un sentimiento de admiración hacia la dueña de aquel pequeño vehículo. Deseó tener su seguridad y su coraje... "Si te lo proponés, podés hacer lo que quieras" recordó que él le había susurrado al oído alguna vez. Su mente se quedó en blanco por unos segundos mientras sus ojos continuaban fijos en la motocicleta, un pedazo de tela que caía sobre el manubrio captó su atención. Con cierta timidez, Emi se incorporó aventurándose a investigar de cerca. Era una mochila. La sorprendió encontrarla olvidada y pensó que lo más apropiado sería tocar el timbre de la casa de al lado, donde la chica había entrado, y dársela antes de que alguien más la encontrara. Sin embargo, sus ojos se mantuvieron fijos sobre la añeja tela naranja de la mochila, parecía vacía. Emi se atrevió a palpar el género con una seguridad desconocida en sí misma y comprobó que había algo dentro (un cuaderno o un libro, no estaba del todo segura). No sabía por qué pero sentía una irrefrenable necesidad de sacar lo que sea que hubiera dentro de esa mochila, como si solo fuera un impulso que seguir. En su mente se sacudieron el miedo, la ansiedad, la intriga, la vergüenza y la curiosidad. Sin embargo su impulso se sobrepuso y de un momento a otro, Emi tenía un precioso libro negro en sus manos. No se sentía mal con lo que estaba haciendo, de hecho la sonrisa de la dueña de aquella mochila, le daba confianza y seguridad. Acarició la tapa del libro con miedo, contemplándolo para luego abrirlo lentamente, como si algo que la asustara fuera a salir de adentro.
El viento agitaba su bufanda y amenazaba con robarle su gorro de un soplo, pero Emi se mantuvo estática y con los ojos bien abiertos, admirando el dibujo que ocupaba la primera página... Unos lápices acuarelables delineaban una mujer con los brazos desplegados a un cielo de todos colores. Fue pasando las páginas despacio hasta que fue tomando confianza, en su mente se abarrotaban las imágenes, los colores, los trazos y las formas que se dibujaban en el papel. En la calle, el viento se tornaba cada vez más amenazante y frío, pero a Emi le resultaba indiferente, estaba inventando historias para cada una de esas páginas de color.
De repente, escuchó un ruido proveniente del portón y sin pensarlo, dejó caer el libro y echó a correr. Contradictoriamente consigo misma, Emi no se sintió mal por lo que acababa de hacer, sentía que era un paso que tenía que dar, algo a lo que tenía que llegar y que finalmente había alcanzado, una luz entre tanta oscuridad. Corrió libre y segura hacia su casa, sabiendo que estaba escrito que ella encontrara a aquella chica y a aquel libro ese día. Entró arrebatadamente a su hogar, se sentía motivada por la fuerza de algo desconocido, llena de arte y de su candor... ya no sentía frío cuando se sentó a dibujar.
Se preparó un café con leche y lo tomó en silencio, apoyada en la mesada sin siquiera haberse sacado todo el abrigo que llevaba. Escuchó el ruido del viento que golpeaba en las ventanas y no pudo evitar estremecerse. Bebió de un sorbo el café que le quedaba, apagó las luces, agarró las llaves y volvió a salir sin vacilar ni un instante.
Se sintió mejor a penas estuvo afuera. La noche, seca y cerrada le aportaban esa libertad que necesitaba para alejarse de toda esa madeja de recuerdos que la acechaba entre las paredes de su casa. En la calle el frío le golpeaba la cara y se escurría entre sus pestañas, pero se sentía bien. Se sentía bien hacer algo que la motivara y que no fueran actos que ya hacía por inercia -como dormir o alimentarse- caminaba porque sus piernas estaban decididas a hacerlo, y no por deber. Ella quería estar allí, en ese lugar y en ese momento, y sabía que eso estaba ocurriendo por una razón y no por nada. Caminó varias cuadras con parsimonia, observando su barrio como si fuera la primera vez que lo recorría; nadie caminaba por allí pero igualmente se sentía segura. Llegó a la calle del boulevard -su preferida- y eligió el umbral de una casa antigua para sentarse a ver el tiempo pasar. Varios autos pasaron velozmente haciendo que Emi se estremeciera ante el rugido de los motores. Instintivamente, se llevó las manos a los bolsillos buscando refugio. Se planteó la idea de volver a su casa pero enseguida se dijo que prefería sentir frío afuera que en su propia casa. Repentinamente, una moto subió a la vereda y estacionó en un poste de luz cercano a ella. La conducía una chica, quien se bajó del vehículo y le dedicó una sonrisa cálida a Emi al verla sentada ahí. La joven tocó el timbre en la casa vecina y esperó. Un chico abrió el portón, la besó durante un rato y la hizo pasar. ¿Es que acaso el mundo tenía que refregarle su soledad? Se preguntó Emi mientras paseaba sus ojos sobre la moto. No era una moto ostentosa ni imponente, sino más bien chiquita y medio desvencijada. Se imaginó conduciéndola y le resultó una visión imposible, que le provocó un sentimiento de admiración hacia la dueña de aquel pequeño vehículo. Deseó tener su seguridad y su coraje... "Si te lo proponés, podés hacer lo que quieras" recordó que él le había susurrado al oído alguna vez. Su mente se quedó en blanco por unos segundos mientras sus ojos continuaban fijos en la motocicleta, un pedazo de tela que caía sobre el manubrio captó su atención. Con cierta timidez, Emi se incorporó aventurándose a investigar de cerca. Era una mochila. La sorprendió encontrarla olvidada y pensó que lo más apropiado sería tocar el timbre de la casa de al lado, donde la chica había entrado, y dársela antes de que alguien más la encontrara. Sin embargo, sus ojos se mantuvieron fijos sobre la añeja tela naranja de la mochila, parecía vacía. Emi se atrevió a palpar el género con una seguridad desconocida en sí misma y comprobó que había algo dentro (un cuaderno o un libro, no estaba del todo segura). No sabía por qué pero sentía una irrefrenable necesidad de sacar lo que sea que hubiera dentro de esa mochila, como si solo fuera un impulso que seguir. En su mente se sacudieron el miedo, la ansiedad, la intriga, la vergüenza y la curiosidad. Sin embargo su impulso se sobrepuso y de un momento a otro, Emi tenía un precioso libro negro en sus manos. No se sentía mal con lo que estaba haciendo, de hecho la sonrisa de la dueña de aquella mochila, le daba confianza y seguridad. Acarició la tapa del libro con miedo, contemplándolo para luego abrirlo lentamente, como si algo que la asustara fuera a salir de adentro.
El viento agitaba su bufanda y amenazaba con robarle su gorro de un soplo, pero Emi se mantuvo estática y con los ojos bien abiertos, admirando el dibujo que ocupaba la primera página... Unos lápices acuarelables delineaban una mujer con los brazos desplegados a un cielo de todos colores. Fue pasando las páginas despacio hasta que fue tomando confianza, en su mente se abarrotaban las imágenes, los colores, los trazos y las formas que se dibujaban en el papel. En la calle, el viento se tornaba cada vez más amenazante y frío, pero a Emi le resultaba indiferente, estaba inventando historias para cada una de esas páginas de color.
De repente, escuchó un ruido proveniente del portón y sin pensarlo, dejó caer el libro y echó a correr. Contradictoriamente consigo misma, Emi no se sintió mal por lo que acababa de hacer, sentía que era un paso que tenía que dar, algo a lo que tenía que llegar y que finalmente había alcanzado, una luz entre tanta oscuridad. Corrió libre y segura hacia su casa, sabiendo que estaba escrito que ella encontrara a aquella chica y a aquel libro ese día. Entró arrebatadamente a su hogar, se sentía motivada por la fuerza de algo desconocido, llena de arte y de su candor... ya no sentía frío cuando se sentó a dibujar.
Julia
14.6.12
¿Qué es la mentira? ¿Qué es la verdad? Tienen sus respuestas, fáciles de responder, pero cuando se presenta ante una situación es cuando ocurre el problema. Esta la verdad dentro de cada uno y muchas veces se crean (o creamos) mentiras para negarnos a ellas, a su existencia. A veces se nos hace mucho más fácil taparla antes que afrontarla. Cuando en realidad a la larga es completamente contrario y nos damos cuenta que caímos en nuestra propia mentira, en una especie de "autoengaño". Pedimos despertar de ese especie de sueño inventado, pedimos salir de ese largo laberinto, pedimos a alguien, nos pedimos a nosotros, empezamos a buscar en cualquier lugar menos en el que tenemos que buscar. A la larga todo se descubre, todos nos descubrimos y todo sale a la luz. De a poquito vamos escarbando y pueden que tarden años, a veces días y a veces minutos en enterarse de las cosas. La mentira se puede hayar en muchos lugares a desgracia nuestra, la mentira es algo que nos dan y que también nos damos a nosotros mismos. Pero por suerte esta la verdad, que cura ese dolor, que cuesta encontrar pero que vale la pena. La verdad y la sinceridad valen más que miles de dolorosas mentiras, la verdad es algo que a todos nos gusta, nos gusta que nos digan la verdad, que no oculten. Odio la mentira, odio que me mientan y que me oculten, odio mentirme.
Julieta.
6.6.12
El frío.
El frío se coló en todas las casas sin preguntar. Todos prendieron sus estufas y sacaron las frasadas del placard. Pusieron a mano sweters, busos y bufandas. Y guantes, guantes para las manos congeladas. El frío se presentó como una escusa para no salir de la cama, para quejarse de las obligaciones, porque "hace frío". Pero el frío no vino a molestar, vino para mostrarnos que no todo puede ser siempre igual. Vino para llevarse lo viejo y darnos un respiro del sofocante calor. No se si se dieron cuenta, pero el cielo ya no es gris, tiene color, tiene textura. El frío vino para que apreciáramos las camitas calientes y las tazas de café. Para que desempolváramos el DVD y nos quedáramos a mirar una peli un viernes a la noche. El frío vino para recordarnos que él siempre está. Puede que nos haya llegado como una sorpresa, pero ya todos lo conocemos. El frío vino para cerrar una etapa y abrir otra. Una nueva etapa prometedora. Solo vamos a tener que abrigarnos antes de salir, pero va a valer la pena.
21.5.12
1
Azul era el vestido que llevaba esa mañana. Azules eran las flores que se lucían en un enorme jarrón en la cocina. Azul era el cielo cuando miró por la ventana. Todo tenía un tinte azul. Caminó por la calle con esa sensación de azul latente. No sabía bien qué, ni cómo, pero algo era diferente.
Continuará...
Continuará...
21 de Mayo.
La lluvia a veces es tranquila y moderada, en otras ocasiones se le ocurre por destruir y arrazar con su camino, hay días o noches que apenas se hace notar, salvo por su olor y su ligero goteo que ni sonidos produce. Hoy caminando bajo la lluvia vi en el suelo una mancha que siempre se forma cuando llueve, está en el medio del asfalto de una calle, es completamente extraña y divertida. Esta llena de colores que se esparcen y se van agrandando, seguro debe tener algún sentido biológico, químico, o lo que fuese, pero no me interesó encontrarlo. Fueron de esas pequeñitas cosas que me alegraron el día. La lluvia suele ser una barrida al alma cuando tu humor no está estable, encontrar al cielo y sol después de ver tanta nube gris es una gran metáfora de la realidad.
Sol,
luz,
aparecé pronto,
por favor.
Julieta.
20.5.12
16.5.12
Quiero acompañarte, quiero mimarte. Quiero tocar tus labios y besar tus párpados. Quiero regalarte una sonrisa y que te la guardes en el bolsillo para volver a mirarla cuando quieras. Quiero secar tus lágrimas y escuchar tus penas; me gustaría corromper tu mundo y sacar tus miedos de ese cajón negro en el que los encerraste hace un tiempo atrás.
Quiero despertarme sabiendo que cuando vuelva a verte, tu mirada me va a hacer feliz, que tu mirada va a ser la que me complete. Quiero atraparte riendo en secreto, cuando no te des cuenta y ser tu cómplice.
Quiero pasar horas con vos y permanecer a tu lado sin que haya que decir algo demás. Quiero que mis ojos te basten para sonreír y que puedas dormirte sobre mis piernas. Quiero caminar cada vez más lento para que no tengas que irte. Me gustaría encontrarte un día abrazándome con tu mirada. Quiero sentir tu respiración junto a mi oído a la hora de la siesta y que me acaricies el pelo como si fuera una nena pequeña o una princesa. Quiero que me robes un beso en el momento menos pensado. Quiero dibujar un arcoíris en la palma de tu mano y bañarme con vos en un mar de colores. Quiero abrir los ojos y que no haya sido un sueño.
Quiero despertarme sabiendo que cuando vuelva a verte, tu mirada me va a hacer feliz, que tu mirada va a ser la que me complete. Quiero atraparte riendo en secreto, cuando no te des cuenta y ser tu cómplice.
Quiero pasar horas con vos y permanecer a tu lado sin que haya que decir algo demás. Quiero que mis ojos te basten para sonreír y que puedas dormirte sobre mis piernas. Quiero caminar cada vez más lento para que no tengas que irte. Me gustaría encontrarte un día abrazándome con tu mirada. Quiero sentir tu respiración junto a mi oído a la hora de la siesta y que me acaricies el pelo como si fuera una nena pequeña o una princesa. Quiero que me robes un beso en el momento menos pensado. Quiero dibujar un arcoíris en la palma de tu mano y bañarme con vos en un mar de colores. Quiero abrir los ojos y que no haya sido un sueño.
Julia.
14.5.12
13.5.12
El descontrol tiene sus variantes, cada uno descontrola a su manera. Me acuerdo cuando mi mamá me dijo "el descontrol que hay en tu pieza es el mismo que el de tu cabeza, controlate". Mi pieza estaba dada vuelta, yo también. Por un par de meses estuvo ordenada y limpia, iluminada y acompañada. Hoy, ahora, está desordenada, y no encuentro nada hace 10 días.
Julieta.
12.5.12
Pasión.
"La única diferencia entre un capricho y una pasión inextinguible consiste en q el capricho dura un poco más." Oscar Wilde
La pasión como un capricho, como deseo.
Esa pasión que no es pasión fuera de contexto,
que se extingue en un momento.
Pasión efímera,
resultado de noches exentas de sensación.
Pasión carnal,
que no llena ningún vacío.
Pasión solitaria, incomprendida,
que nadie procura explicar.
La pasión como forma de salir de lo cotidiano.
Esa pasión que pierde el sentido, que al partir,
parece nunca haber venido.
La pasión como un capricho, como deseo.
Esa pasión que no es pasión fuera de contexto,
que se extingue en un momento.
Pasión efímera,
resultado de noches exentas de sensación.
Pasión carnal,
que no llena ningún vacío.
Pasión solitaria, incomprendida,
que nadie procura explicar.
La pasión como forma de salir de lo cotidiano.
Esa pasión que pierde el sentido, que al partir,
parece nunca haber venido.
9.5.12
22.2.12
Pensamientos sobre el amor
El amor lo es todo, está en todo momento, en cada lugar. El amor abarca superficies inalcanzables, cruza fronteras y va más allá de las etnias, los países, los continentes, más allá del sexo, del color de piel, del nombre... El amor chorrea del cielo y lo llena todo, aunque a veces se esconda en los rincones y nos cueste un poquito encontrarlo, el amor siempre está, y es imprescindible.
Yo creo en el amor... ¿Cómo no creer en él sabiendo que sin amor no podríamos vivir?
O al menos yo no podría. Porque, aunque el amor a veces nos haga sufrir un poquito, ese sufrimiento que él mismo nos provocó, siempre vuelve a curarse con más amor...
Yo no podría vivir sin ser amada, sin saber que hay gente que se preocupa por mí todos los días, que me quiere y que quiere verme bien. Porque el amor es más que tener un noviazgo o una pareja, el amor está en todos esos pequeños actos muchas veces imperceptibles del día a día... Un abrazo, un beso de despedida, el hecho de preguntar "cómo fue tu día" o "cómo estás" porque realmente te interesa saber cómo está la persona, o estar cruzando la calle y salvar de un auto a tu amigo que está por cruzar mal ; esos simples y pequeños son todos pequeños actos de amor...
No por estar solos y no tener a ese "alguien especial" dejamos de amar y ser amados... Todos los días recibimos y emanamos amor, incluso cuando no nos damos cuenta, siempre hay alguien que piensa en nosotros. Todos los días brindamos amor, a una persona, a un objeto, a una actividad... El amor es pensar en algo a alguien y saber que harías lo que fuera por mantenerlo al lado tuyo, saber que si es una persona, harías lo que fuera por sacarle una sonrisa, que si fuera una planta seca, la regarías hasta revivirla... El amor es darlo todo sin esperar algo a cambio, simplemente por el hecho de amar; es entregarse de lleno, es confiar y sentir algo tan intenso que es imposible de poner en palabras. El amor te llena y te hace sentir vivo, aun cuando pensás que todo está perdido, el amor que irradia la gente a tu alrededor te hace seguir; el amor es calidez, es protección. El amor es transparente y puro, pero a la vez misterioso y encrucijado. El amor es muchas veces más palpable que el mismo suelo, pero a la vez tan abstracto e intangible que da miedo. Y sí, también es miedo, porque el amor es un sentimiento tan inmenso que llega a erizarte la piel; mueve al cielo y a la tierra, lleva a cometer locuras, porque el amor también es locura, es pasión y libertad. Es esa cosa acaramelada en la que nos refugiamos día a día, es paz, es vida, es armonía, esperanza... y esto ya parece un texto de esos que te dan las iglesias evangélicas, pero bueno. El punto es que el amor lo puede todo, y si das amor, creo que va a volver.
Los amo eternamente y con todo mi corazón, ¡Gracias por llenar de amor y de luz cada segundo de mi existencia!
Yo creo en el amor... ¿Cómo no creer en él sabiendo que sin amor no podríamos vivir?
O al menos yo no podría. Porque, aunque el amor a veces nos haga sufrir un poquito, ese sufrimiento que él mismo nos provocó, siempre vuelve a curarse con más amor...
Yo no podría vivir sin ser amada, sin saber que hay gente que se preocupa por mí todos los días, que me quiere y que quiere verme bien. Porque el amor es más que tener un noviazgo o una pareja, el amor está en todos esos pequeños actos muchas veces imperceptibles del día a día... Un abrazo, un beso de despedida, el hecho de preguntar "cómo fue tu día" o "cómo estás" porque realmente te interesa saber cómo está la persona, o estar cruzando la calle y salvar de un auto a tu amigo que está por cruzar mal ; esos simples y pequeños son todos pequeños actos de amor...
No por estar solos y no tener a ese "alguien especial" dejamos de amar y ser amados... Todos los días recibimos y emanamos amor, incluso cuando no nos damos cuenta, siempre hay alguien que piensa en nosotros. Todos los días brindamos amor, a una persona, a un objeto, a una actividad... El amor es pensar en algo a alguien y saber que harías lo que fuera por mantenerlo al lado tuyo, saber que si es una persona, harías lo que fuera por sacarle una sonrisa, que si fuera una planta seca, la regarías hasta revivirla... El amor es darlo todo sin esperar algo a cambio, simplemente por el hecho de amar; es entregarse de lleno, es confiar y sentir algo tan intenso que es imposible de poner en palabras. El amor te llena y te hace sentir vivo, aun cuando pensás que todo está perdido, el amor que irradia la gente a tu alrededor te hace seguir; el amor es calidez, es protección. El amor es transparente y puro, pero a la vez misterioso y encrucijado. El amor es muchas veces más palpable que el mismo suelo, pero a la vez tan abstracto e intangible que da miedo. Y sí, también es miedo, porque el amor es un sentimiento tan inmenso que llega a erizarte la piel; mueve al cielo y a la tierra, lleva a cometer locuras, porque el amor también es locura, es pasión y libertad. Es esa cosa acaramelada en la que nos refugiamos día a día, es paz, es vida, es armonía, esperanza... y esto ya parece un texto de esos que te dan las iglesias evangélicas, pero bueno. El punto es que el amor lo puede todo, y si das amor, creo que va a volver.
Los amo eternamente y con todo mi corazón, ¡Gracias por llenar de amor y de luz cada segundo de mi existencia!
Julia
18.2.12
Nunca podria decir que se qué es el amor, es mas podria decir que no creo en él, peor porqué, muy simple, el amor qué es, nadie lo puede responder es algo que se siente y todo eso que ya todos escuchamos, pero las definiciones mas normales de que es el amor pueden empezar con algo como que es algo puro, sin limites, sin condiciones, sin edad, que todo perdona, algo fragil, dificil de encontrar y facil de perder, que todo lo da, y muchas cosas asi, y ahora yo pregunto nosotros como personas, como humanos somos capases de sentir algo sin limites, todos tenemos un punto donde decimos basta, sentiremos alguna ves algo sin condiciones siempre todos tenemos nuestras exigencias, el sin edad reconosco que se puede cumplir, tendremos la dicha de que exista esa persona que le perdonemos lo que sea aun si eso que hizo nos hirio en lo mas profundo de nuestro ser, prodremos alguna ves llegar a sentir algo puro, si puro libre de reencor, de celos (aunque sin celos no hay amor, ahi se contradice), de codicia, de pertenencia, de angustia, porque ni ira, de odas esas cosas que nos hacen ser humanso, entonces o digo no teendriamos que dejar de ser personas, de dejar de ser quien somos. Por eso creo dichosa la persona que se crea enamorada, es alguien que se puede dar el lujo de decir que no es persona, que goze la alegria de sentir lo insentible, uqe lo disfrute por mi porque yo nunca lo senti, y luego que lo sufra por mi porque yo nunca lo sufri.
Puedo decir que he llegado a querer a tal punto en dejar de importarme lo que pase, puedo decir que cuando me di cuenta lo que pasaba ya no lo quise sentir, pero que pasa cuando quiero saber que se siente no ser mas persona?
16.2.12
Amor bajo la lluvia.
¿Qué es el amor? Y... cómo voy a saber yo? Sí los más grandes filósofos no pudieron descifrarlo, menos voy a poder yo. Es raro que tanto hable la gente de amor, pero no se pueda definir. Se siente y nada más.
Hoy acompañé a mi amiga a la peluquería, y después nos sentamos en un Mc y nos quedamos hablando un rato. Cuando salimos empezó a llover finito y unas cuadras después, se largó con toda. Caminando bajo la lluvia, se me escapó un "Cómo amo Buenos Aires". Como amo esta ciudad. Bajo la lluvia todo es más lindo y me transmite la sensación de que cualquier cosa puede pasar. Es casi mágica. Hacía tanto que no caminaba por las tranquilas calles de mi barrio. Me encanta. Y no importa que con la lluvia las calles se llenen de hojas, las baldosas flojas salpiquen, los autos te bañen en las esquinas. No importa que el subte valga $1,10, $2,50 o $50, que el transito haga que un viaje de 20 minutos dure hora y media, que los obreros de acá a la vuelta hagan quilombo a la mañana, al mediodía, a la tarde y me corten el cable del teléfono como buenos salames. Que haya que mirar a todos lados cuando se camina por la calle y aún así, probablemente te quedes sin un celular, o dos. Nada de eso importa, porque la amo, y al amar, uno acepta al otro con todos sus defectos. Porque es mi lugar en el mundo, no importa adónde vaya, siempre hay algo mío acá. Porque me vio crecer y me dio todo. Porque acá están mis amigos, mi familia. Porque cunado llegué a mi casa empapada de pies a cabeza, llegué feliz, con la sensación de que nada puede ser mejor. Que son esas pequeñas cosas las que uno debe apreciar en realidad. Esas cosas como la lluvia. Como el amor.
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